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  • 17 enero, 2020 0
  • LAS CÁMARAS DE SEGURIDAD NO VIOLAN LA INTIMIDAD

TRIBUNAL SUPREMO

LAS CÁMARAS DE VIDEOVIGILANCIA NO VULNERAN EL DERECHO A LA INTIMIDAD Y PROPIA IMAGEN

          El Tribunal Supremo ha rechazado los recursos de unos asaltantes de joyerías que alegaron que las cámaras de seguridad que les grabó y valió para condenarles a prisión por atraco, lesiones, etc., violaban su intimidad. Efectivamente, una de las pruebas de las que se valió policía y jueces fue las grabaciones de las cámaras existentes en la joyería y negocios adyacentes, y el Tribunal validó la prueba de grabaciones hechas por cámaras de video vigilancia instaladas en el exterior de la joyería y resto de comercios. Y es que se considera que la existencia de cámaras de video vigilancia instaladas en el entorno seguro de comercios o establecimientos que den a la vía pública y capten imágenes de hechos delictivos no supone vulneración del derecho a la intimidad y a la propia imagen. El Tribunal, respecto a las cámaras de video vigilancia que instaló el joyero en la puerta de su joyería, indica que “en ningún caso invade espacios o entornos privados por lo que no se vulnera ni el derecho a la inviolabilidad del domicilio ni el derecho a la intimidad, sin que dichos derechos puedan considerarse afectados cuando la grabación de la cámara colocada en la puerta comprende el espacio circundante imprescindible para los fines de vigilancia”; entiende el Tribunal que las filmaciones pueden tener el mismo valor probatorio, o incluso más, que las testificales de una persona. En este caso, además, las imágenes fueron usadas exclusivamente por la policía, jueces y tribunales, y se obtuvieron con el correspondiente tratamiento de datos, estando las cámaras con arreglo a la Ley de protección de datos. Según el Tribunal, colocar cámaras de video vigilancia en cafeterías, restaurantes, comercios, centros comerciales, lugares de ocio, aparcamientos, zonas de tránsito público de las urbanizaciones, etc, es constitucionalmente legítimo y no invade lo privado, máxime si el objetivo de la colocación es por seguridad y preventivo.