Un Juzgado de Primera Instancia de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife) anuló, entre otras, una cláusula por el que unos padres avalaban a un hijo en un préstamo hipotecario. La cláusula, declarada abusiva, se anuló básicamente al considerarse que la misma fue impuesta y no se negoció individualmente. Esta sentencia abre una vía para reclamar la nulidad de estas cláusulas a las que hacen uso la mayoría de Entidades bancarias. Consulta con tu abogado.
